lunes, 7 de junio de 2010

Citando [Confesiónes de una amante]


"Estuvo en mis sueños casi todas las noches, pero siempre a distancia, nunca a mi alcance"-
"No podía permitirle tener ese grado de influencia sobre mi. Era patético; mas que patético, era enfermiso"-
Hoy, ambas frases se vuelven reales... se transforman en tangibles y a su vez, sumamente dolorosas.
Una obsesión idiota y poco sana me trastorna, me da vueltas en la cabeza a tal punto que cada acción, por mas mínima que sea, trato de hacerla a su medida... que ridícula ¿no?
Viviendo, soñando, pensando, respirando algo que no es propio, algo tan atrapante como atroz.
Nunca me había puesto a pensar en lo que, pequeñas desiciones, afectan nuestras vidas... pero últimamente me doy cuenta de que es cierto.
Porque soy consiente de que tomé la decisión de continuar sufriendo, de fingir que no ocurría nada, de intentar vivir con esa mochila por miedo a soltarla, a olvidarla.
No quiero, me niego a rendirme y a admitir lo que me sucede... la única manera de salir de este circulo vicioso es olvidando, pero aquí es cuando otras citas llegan a mi mente...quizás, la mas indicada sería "Era una forma muy dura de vivir: prohibiéndome recordar y aterrorizada por el olvido ".
Hubo un gran período en que me pregunté si un tiempo de descanzo me serviría para olvidar pero solo intensificaron el recuerdo.
Todo esto viene a mi mente, a mi cabeza, desde el momento que hasta me duele soñar... porque los sueños son lo mas hermoso que existe... pero soñar con algo tan devastador y a la vez, tan hermoso, se vuelve adictivo y se siente como una daga clavada en el centro del pecho.
Entonces, me pregunto ¿Cuando mi propia mente dejara de hacerme daño?

jueves, 3 de junio de 2010

Routine (One-Shoot)

Llegué a la casa de Hillary a las cinco de la tarde, como todos los días.Su madre, siempre sonriente y servicial, me abrió la puerta y me invitó a pasar. Me sabía el siguiente diálogo de memoria…—Hilly no ha llegado todavía, pasa y espérala.La casa de mi mejor amiga resultaba increíblemente acogedora y muy cómoda, todo un hogar. El calor que emanaba el fuego que ardía en la estufa, resultaba reconfortante luego de haberme expuesto a la ventisca que se había apoderado de New York.Tomé la taza de chocolate caliente que me ofreció la señora O’conner y le avisé, con un grito, que esperaría a mi confidente en su habitación.Si mis cálculos eran correctos, tendría apenas media hora para hacer mi inspección día antes de que Hill llegara a casa y subiera las escaleras exclamando mi nombre, señal indicada para avisarme que mi estadía en la habitación de su perfecto y hermoso hermano mellizo habría finalizado por esa jornada.Suspiré cuando el perfume sumamente varonil impregnado en el ambiente llegó hasta mi sentido olfativo, ¡era tan sexy!Caminé suavemente por el tarugado (¿?) y acaricié la pared color azul más cercana. También toque el suave acolchado de plumas y algunas pertenencias más antes de dirigirme a mi objetivo favorito, su closet.Me acerqué con repentina adrenalina al gran mueble de madero y abrí las puertas de par en par. Sus ropas estaban lo suficientemente cargadas de su efluvio para embriagarme.Escuché el sonido de una puerta al abrirse y, al instante, pude apreciar su majestuosa figura en el umbral de la puerta de lo que parecía ser un baño… Estaba cubierto, únicamente, por una toalla blanca.—Joseph —exclamé asustada—. Lo…lo lamento. Yo solo… —busqué una excusa lo suficientemente buena como para cubrir mi actividad clandestina en el horario que, se suponía, se encontraba en el colegio. Maldije por dentro, no encontraba ninguna.Se me acercó con una sorpresa manifiestamente fingida antes de cambiar su expresión a un gesto suspicaz.—Britney, no sabía que estabas en casa —no respondí, estaba demasiado ocupada analizando cada parte de su anatomía, demasiado distraída siguiendo el camino que recorría cada gota de agua que resbalaba de su cabellera y se deslizaban desde su pecho hasta su abdomen. Fue en ese momento que me di cuenta que era la perfección hecha persona, desde la punta del pelo, bajando por su maravilloso rostro y por su cuello lleno de lunares fantásticamente distribuidos, hasta su increíble cuerpo, absolutamente tentador.Me mordí el labio inferior impulsivamente. Me encantaba.Dio un paso adelante y pegó su torso al mío para susurrarme algo que no comprendí ya que estaba en shock. Poco a poco, sus labios se acercaron a los míos hasta devorar mi boca.Sorprendida, más que satisfecha, apenas pude responderle el beso y cruzar mis brazos por su cuello.De pronto, se escucho la aguda vos de Hilly, seguida por el sonido de la madera de la escalera cuando sus pies la tocaban.Joe me dio un último beso y me acercó hasta la puerta.—Te espero mañana —dijo. Me guiñó un ojo y cerró la puerta justo antes de que mi blonda amiga llegara y depositara un tierno beso en mi mejilla.Sonreí ante la perspectiva de que, al día siguiente, volvería a esa misma casa, a esa misma hora, a esa misma habitación, pero con invitación. Mi sonrisa se ensanchó mas al razonar que no me desagradaba en absoluto ese cambio de rutina.
·Fin·

martes, 11 de mayo de 2010

5




Hoy, hace 5 años que se desprendio un pedacito de mi vida, que se me salio un pdasito de mi corazón.
Ho hace 5 años que extraño esa caricia, ese cuento, esa sonrisa, ese perfume... hoy hace cienco años que no te tengo conmigo
No es fácil explicar lo que me pasa, porque siento que te necesito ahora mas que nunca, porque muero por uno de esos abrazos que nos dábamos.
Mi vida cambio mucho desde ese entonces... nada volvió ni va a volver a ser igual... pero hoy me puse a pensar las cosas fríamente y, no puedo quejarme de nada.
Le agradezco a la Dios por mi familia, porque con errores y todo, nunca me falto nada, porque tuve una infancia cargada de amor, porque mi familia siempre estubo conmigo y porque de esa etapa, tengo el mas dulce y hermoso de los recuerdos.
Se que gracias a todo lo que viví, hoy soy una persona diferente... No se si para bien o para mal, pero esos momentos dificiles que me tocaron vivir me cambiaron.
Quiero , simplemente, recordarla... porque fue a una personas maravillosa, que siempre vivió y se desvivió por mi... Quiero que todos sepan que la recuerdo con amor, respeto y sobre todo alegría...

miércoles, 24 de marzo de 2010

Naturally (As soon)

Acá subo el Prefacio de una nueva historia en la que estoy trabajando.
Se llama Naturally y no se si darle nombre de Shoot o Fic ya que dudo que tenga mas de diez capítulos.
En fin, Enjoy it!
-----------------------
Prefacio
Por supuesto, era demasiado irreal, demasiado hermoso como para que fuera cierto.
No le había dejado explicarme que hacía en brazos de otra, mi corazón no resistiría volver a pensar en aquello.
Me preguntaba si había echo bien en alejarme de todo lo que amaba para perseguir un futuro soñado. Por supuesto, los sueños no existían, ni los príncipes, ni las hermosas historias de películas en la maravillosa ciudad de New york, que ahora era la protagonista de mi decepción.
“–Pensé que…–
––Bueno, al parecer todos pensamos muchas cosas que no son correctas.– “
No podía permitirme pensar en aquello que tanto me hacía daño. Había roto mis propias barreras y había dejado que alguien entrara en mi corazón.
Ya había leído en un libro “el amor da a los otros el poder para destruirte” y en ese momento, esa frase cobraba sentido.
Me sumí en mis pensamientos y recordé como me había metido en ese embrollo.

martes, 9 de marzo de 2010

GoodBye Summer


El verano, desde siempre, es calificado por los adolescentes por la época del año donde, usualmente, hay libertad, diversión y muchísimo sol.
Mi verano, tubo una descripción algo diferente:
Realmente me sirvió para aprender, sentir y dejar de hacerlo.
Pasé un enero muy tranquilo con mi familia por lo que empiezo el colegio con mas ganas de lo que esperaba.
No es algo que muera por hacer, pero me encanta la idea de re-encontrarme con mis amigos y vivir millones de aventuras.
Este año, propone mucho y la verdad, tengo bastantes expectativas. Es muy especial para mi y me encantaría poder disfrutarlo a pleno con la gente que me ama y amo.

Amigos, amigas, familia, profesores e y personas por conocer, aquí voy.
Feliz comienzo de clases, año laboral y de aprendimiento para todos!
Sofi

sábado, 6 de marzo de 2010

"Un Tequila, Por Favor " [Shoot]


Este es un shoot que escribí para un concurso. La palabra clave, era "Tequila". No lo gané, asi que no es bueno, pero tenía ganas de subirlo.

----------------------------------------------------------------------------------

Un Tequila, Por Favor

–Oh, por favor… Vamos – insistió como una niña pequeña.
–Sabes que no haría algo así – le recordé
– ¿Cuanto tiempo llevamos sin salir? ¿Días, semanas o meses? – Dijo, con cara de poker – No tiene por que enterarse… Solo es una tranquila salida de chicas. Además ¿No dijiste que estaba estudiando para un exámen? – Sabía que de tranquila no tendría nada, pero había algo de verdad en lo que decía.
Hacía meses que había postergado todo por estar con él. Mis amigas, mi familia, mi vida. No era algo que me había pedido, por supuesto, solo un acuerdo de ambas partes.
Durante la semana no podíamos pasar tiempo juntos, por lo que compartíamos los fines de semana.
Nunca había quejado, pero debía admitir que extrañaba enormemente las noches de risas y baile con personas de mi mismo sexo.
Razoné, si él pasaría la noche estudiando, no nos estábamos perdiendo de estar juntos. Además… no me haría mal romper la rutina, tan solo una vez. Elevé la vista y vi las miradas suplicantes de mis amigas.
– ¿Qué tienen planeado?– sonreí y ellas se tiraron sobre mi, gritando como locas.
Poco tiempo tardaron en decidir, a mi simplemente me daba igual. Luego de alistarnos, nos dirigimos hasta el boliche más popular de Los Ángeles.
Entramos al espacioso y oscuro local, junto con otra enorme cantidad de gente. La fila había sido larga y tediosa pero, había valido la pena.
Respiré profundamente, hacía mucho tiempo no iba a ese tipo de lugares.
–Vamos a la barra – sugirieron y yo me negué. No quería alcoholizarme, ya que al día siguiente, cuando él entrara a mi departamento temprano –como siempre –, me encontraría con una gran resaca que no podría ocultar.
Opté por ir a sentarme a uno de los tantos sillones que había esparcidos por las paredes.
Luego de un largo rato, comencé a contar cuantas propuestas para bailar había rechazado, algunas, realmente tentadoras.
–No, gracias – repetí nuevamente agotada y el muchacho se fue, enfadado.
–No por que bailes con un chico significa que tengan que terminar juntos –la miré con odio, y luego me dirigí al baño para arreglar mi maquillaje.
Iba algo alterada, tanta cantidad de gente me volvía claustrofóbica y me molestaba de sobremanera que m empujaran al bailar.
Fue entonces cuando los vi, repulsivos y empalagosos, besándose contra la pared del baño como si no hubiera un mañana, como si yo no existiera.
Las lágrimas empezaron a brotar de mis ojos corriendo mi maquillaje a su paso.
Todavía tengo la imagen de sus ojos saliéndose de sus órbitas al notar mi presencia.
– ¿Qué demonios haces?– le dije cuando se me acercó.
–No es lo que piensas – trató de justificarse.
La rubia que lo acompañaba, se tomó el atrevimiento de mirarme de arriba abajo, guiñarle un ojo con descaro y susurrarle algo al oído antes de retirarse sonriendo.
Tuve tantas ganas de ahorcarla, que las piernas me empezaron a temblar y tuve que apoyarme contra una pared para no caer.
– ¡Josie!- gritó y trató de ayudarme a sostenerme.
– ¡No me toques!– le dije – Nunca vuelvas a tocarme – lo miré con ira
– Lo lamento tanto – susurró
-– ¡Tu no lamentas nada! Solo eres un mentiroso que no se merece mi afecto ni mi tiempo. – apreté los puños tan fuerte que me clavé las uñas en la palma de la mano – Me das asco y no quiero volver a verte en mi vida!- Con todas mis fuerzas, logré equilibrarme y comencé a caminar sin mirar atrás.
Ya nada quedaba, nada valía la pena. Me había lastimado la persona que mas amaba y sabía que la herida nunca cicatrizaría.
–Un tequila, por favor – le indiqué al barman y comencé a consumir mi bebida, mientras me ahogaba en lágrimas.

martes, 2 de marzo de 2010

El desastre

Hace poco menos o poco más de un mes, el mundo fué corrompido por un fuerte terremoto que arrasó con todo Haití, y me puso muy feliz ver que desde la gente normal, como yo, hasta los importantes de Norte América se unieron para hacer el bien, era reconfortante.
Dos días pasaron desde que Chile fué destruido por un acontecimiento similar, y no se puede evitar pensar en la muerte que nos está rodeando.
Personalmente, tengo amigas en Chile, por lo que estuve con los pelos de punta hasta que recibí buenas noticias suyas.
Hoy entré a mi Twitter y me conmovió ver que las jonaticas del mundo se reunían para dar un apoyo a la familia de Alejandra, una adolescente Chilena que pereció en el movimiento.
No puedo explicarles lo mucho que me oprime el corazón que el mundo se esté derrumbando a nuestro alrededor, saber que estamos perdiendo a parte de la sociedad, que el desastre no tiene parangón y que alcanza a todas las edades, todas las situaciones económicas, todos los países.
Lo que mas me duele, es que no puedo hacer nada, solo rezar por que la catástrofe termine y todo vuelva a estar bien...
Termino esta entrada con un pensamiento propio: si todos tubiéramos memoria de vampiro, y pudiéramos recordar cada maldición que estamos diciendo en este momento por culpa del castigo de la naturaleza, cuando llegara el momento, no castigaríamos a mano de hombre y el mundo estaría en paz.

miércoles, 24 de febrero de 2010

"No Es Correcto" (Shoot)

Hola... como están? Bueno, este shoot es bastante viejo y esta dedicado a una amiga que no voy a nombrar. Solo digo que me gusta, y me agarró en un momento de inspiración, lo escribí todo el mismo dia si no me equivoco.

----------------------------------------------------------------------------------



No Es Correcto

—Esto no es correcto —hablé interrumpiendo el beso y tratando de auto controlarme, pero era difícil… Sus musculosos brazos a cada lado de mi cabeza y su torso, muy cerca del mío, aprisionándome contra la puerta me desconcentraban.
No sabía como habían terminado así las cosas… Hacía tan solo un mes estaba totalmente segura de que no habría otro para mí, más que Joseph, pero este estúpido niño me sacaba de mis casillas. Él, su cabello ondulado, su trabajado pecho y su boca tan tentadora, me llevaría al infierno, no sólo por el hecho de engañar a mi novio con su hermano, sino también porque sabía que con él perdía el control, que me tenía bajo su poder.
Recuerdo el primer día que lo vi. Joe me llevaba a su casa a conocer a su familia y yo, orgullosa de que quisiera hacerlo, acepté. Me sentía honrada de conocer a la maravillosa Denise, tan maternalmente dulce, al serio y responsable Kevin, y a sus tres hermanos de los que había escuchado todo tipo de aventuras. Me había prevenido sobre Nicholas, el irresponsable, molesto y ególatra adolescente de la familia.
Los recuerdos volvían a mí, mientras Nicholas degustaba mi boca a su antojo.
Todavía podía oler el dulce aroma de la tarta de frambuesas que habían cocinado para el postre.
— ¿Te gusta querida? —preguntó dulcemente, mientras degustaba el apetitoso pie.
—Esta deliciosa, señora Jonas —la halagué.
—Dime Denisse —sonrío.
Mis recuerdos se difuminaron a la par que se alejó unos centímetros de mi cara para tomar aire y susurrarme:
–Eso lo hace más emocionante —y antes de que pudiera volver a besarme, el crujir de la escalera lo paralizó. Aproveché para acomodarme el cabello y la ropa.
—Avril —gritaba mi pareja a viva voz—. ¿Dónde estás, cariño?
El muchacho abrió la puerta, luego de darme un beso, y con un leve empujón me sacó de la habitación.
No sé si fue magia o qué, pero al instante, un moreno llegó hasta donde yo estaba.
—Hola, amor —me dijo, acercándose—. ¿Dónde estabas? —preguntó curioso.
Estaba besándome desaforadamente con tu hermano. Definitivamente esa opción no era válida.
—Acomodando un poco mi habitación —mentí.
—Lamento que estemos separados pero, ya sabes como son —dijo rascándose la cabeza, avergonzado.
—No hay problema alguno —le sonreí. Sí, tenía el descaro de sonreírle y hacerme la novia ejemplar, mientras mantenía en secreto mis candentes encuentros clandestinos.
Sus labios hicieron una suave presión sobre los míos. Aunque quisiera, no podía evitar comparar la manera de besar. Joe era respetuoso y dulce, en cambio Nick tenía algo de lujuria que lo hacía irresistible. De todas maneras, por más que me encantara su sexy manera de caminar y su penetrante mirada, no era correcto.
Sabía perfectamente que era una simple —Tal vez no tan simple—, atracción física y que a quien en verdad quería era joe pero… ¿Cómo negarme? Había intentado las mil y un maneras de evitar caer en su trampa, pero definitivamente, él solo existía para hacerme pecar.
Me encontraba en mi habitación temporal, cepillando mi negro cabello y haciendo zapping. Era tarde… Mi sucia conciencia no me dejaba conciliar el sueño.
Por un lado, los recuerdos de esa vez en que Joe me había propuesto ser mas que amigos, y por otro lado, el momento en que mis hormonas me jugaron una mala pasada y me entregué a Nicholas —no literalmente—.
Poco a poco mis ojos se iban cerrando y de repente todo se volvió negro.
Un cosquilleo en el cuello me despertó, y al darme vuelta para el otro lado, me di cuenta que no estaba sola en la cama.
— ¿Qué demonios…? —me calló, poniendo su mano sobre mi boca. Su efluvio inconfundible terminó de despabilarme. Era él sin duda alguna. Me susurró al oído que bajara la voz y sacó su mano de mi boca.
Me senté sobre la cama.
— ¿Qué haces aquí? —susurré.
—Vengo a hacerte compañía —pasó su brazo por mi vientre y me volvió a acostar, acurrucándome contra su pecho y provocando una proximidad que permitía que nuestras narices se rozaran. Mis ojos ya acostumbrados a la oscuridad, lo vieron morderse el labio inferior y acercándose.
—No lo hagas —lo paré angustiada—. Nick, esto se nos fue de las manos —musité.
—Te gusto, lo sabes —dijo sobre mis labios.
Negué con mi cabeza.
Entonces sus manos tibias reptaron hasta mi cuello y nuca, y me acercaron para terminar la tortuosa escena en un beso lento y pausado.
Desperté cuando los rayos solares se filtraron por las vidrios.
— ¿Nick? —susurré mientras bostezaba. Nadie contestó, me di vuelta y me di cuenta de que la cama estaba vacía—. Maldición —había caído nuevamente.
Me levanté de la cama y me dirigí al baño para asearme, y ya con el pelo envuelto en una toalla y buen aliento, bajé las escaleras. Un delicioso aroma inundaba la casa, seguramente Denise estaría haciendo el desayuno… Imaginen mi sorpresa al verlo cocinar.
—Buenos días —me saludó—. Siéntate, ya casi está listo —y con mi mayor cara de asombro tomé asiento.
— ¿Qué se supone que haces? ¿Dónde están los demás? —pregunté curiosa
—Se fueron a hacer las compras y, hago el desayuno mas delicioso de tu vida —sonrió de una manera infartante, algo raro pasaba. Él no solía comportarse así conmigo, en realidad nunca había echo algo así.
— ¿Quien murió? —pregunté riendo.
—Nadie tontita… Sólo te quiero demostrar la clase de hombre que puedo ser —dejó lo que estaba haciendo y se me acercó, tentador.
—No te gastes, Nicholas. No eres un hombre —miré a un costado.
—Y por eso te encanto, ¿No? —dijo, halagándose y tomándome de la muñeca.
—Escúchame, y hazlo con atención. Lo que ha ocurrido entre nosotros fue un mero desliz.
— ¿Sólo desliz? —rió.
— ¿Tan poco lo quieres? —lo miré con asco—. ¿Me seduces aún sabiendo que me ama?
—Si no te pasara nada conmigo, no lo lastimaríamos, porque recuerda que tú eres tan culpable de esto como yo —lo miré incrédula. ¿Ahora yo era la culpable? Luego que me persiguió, me acosó. ¿La que lastimaba a su hermano era yo? No pude evitar estampar mi mano en su mejilla y deshacerme de su presa.
—Nunca debí prestarme a esto, solo eres un estúpido niño mimado e inmaduro. Puede que seas lindo pero no le llegas ni a los talones a Joe —hablé con furia e incredulidad mientras me alejaba de el. Al parecer no le había caído bien mi respuesta ya que, en menos de un respiro ya se encontraba acorralándome contra la pared con ojos de fiera—. Te odio —alcancé a decirle antes de que devorara mis labios, quitándome el aire y la oportunidad de quejarme. Traté de alejarlo, de empujarlo con mis manos, pero estas terminaron cediendo, al igual que yo. Nuevamente no había podido… Estaba hipnotizada por su estrambótica belleza, sus labios carnosos y sus pequeños ojos achinados.
—Dilo de nuevo —dijo en un notable intento por tomar aire.
—Te… odio —repetí sin separarme de él. Se suponía que lo odiaba, ¿No? Tenía que detestarlo por descomponer mi vida. Pero… si Joe era lo que yo necesitaba, la persona perfecta para mí… ¿Qué hacía en la cocina de su casa fagocitándome a su hermano? Era una pregunta que no tenía respuesta… o por lo menos por el momento. Se separó de mí levemente y llevó su mano a mi cintura.
—A puesto a que Joe no te besa así.
—Cállate —dije, mientras lo acercaba a mí para besarlo.
No recuerdo porqué, lo único que sé es que me quedé sin aire al ver una foto de mi pareja en una repisa. Fue entonces cuando me conciencia hizo su mágica aparición y con una fuerza sobrehumana me desprendí de Nick, tomé mi abrigo y salí del lugar.

— ¿Por qué demonios me haz echo esto? —exclamó enfurecido, mientras me miraba.
—Lo… lo lamento Joe, yo… fue algo qu-que no calcule y… —las lágrimas prácticamente rebalsaban de mis ojos.
Al parecer mi imagen lo conmovió ya que se acercó y me beso la frente
—No puedes desaparecer de la nada y no llevarte tu celular Vru —me acarició la mejilla y yo suspiré. En su hermosa inocencia sólo se había preocupado por mi seguridad. Sí, estaba aliviada porque Nick no nos había mandado al muere, pero también había algo en mí, que pedía a gritos que se enterara de la clase de mujer que era, que supiera que le había mentido descaradamente y que no merecía cariño alguno. Era y me sentía el ser más despreciable del universo. Tan injustamente afortunado que sentía la necesidad de lastimarse. Prontamente la residencia Jonas quedó en penumbras, al igual que yo.
Sabía que tenía que ponerle un alto a la situación y eso solo lo lograría alejándome de mi —aunque me costara decirlo— cuñado.
Subí las escaleras, silenciosa y entré sin pedir permiso a su habitación y me acerqué hasta la cama, me senté en el borde y suspiré permitiendo que ese aroma tan él me invadiera. ¿Cómo era posible que se viera tan tranquilo, tan indefenso y que me dieran ganas de protegerlo, aún cuando sabía que las cosas deberían terminar? El estómago se me retorció al pensar en eso pero… ¿Qué otra opción tenía?
Lo miré, estaba sudado y temblando. Le toqué la frente y comprobé mi teoría, ardía de fiebre. Cuando quise sacar mi mano, la suya me sujetó.
—Dile que me perdone, mamá —balbuceaba—. No quise lastimarla, díselo —rogaba entre sueños.
—Nick —susurré, acariciándole el rostro y el cabello—. Soy Avril, llamaré a tu madre, vuelas de fiebre —pero nuevamente me sujetó la mano.
—Lo siento mucho — ¿lloraba? Imposible. Tenía que ser sudor—. No quiero lastimarlo —repetía una y otra vez. Comencé a angustiarme cuando me di cuenta de que hablaba de Joe—. No puedo evitarlo, no puedo —hablaba con odio, con bronca y tristeza
—Sé que no quieres hacerlo, tranquilo. Todo estará bien —le hablé al oído tratando de calmarlo, pero fueron dos palabras las que me dejaron sin aliento
—Te quiero —dijo abriendo levemente los ojos y mirándome—. No me dejes solo.
Una molesta sensación invadió mi cuerpo. Sentía algo en el abdomen que me impedía respirar, algo que me alertó y me hizo ver las cosas de otra manera… Sabía que luego tendría tiempo a solas para meditarlo, la cabeza me dolía demasiado como para pensar y el sueño me dominaba, pero por el momento sólo pensaba en cuidarlo.
—Tranquilo, estaré aquí —me arrodillé en el piso alfombrado y comencé a acariciarle el cabello, conciente de que no era correcto y rogando que mi conciencia no hiciera su milenaria aparición, por lo menos, no por el momento.
Permanecí toda la noche a su lado y, aunque sabía que lo correcto era avisarle a Denisse, no podía. No sólo por la lave presión de su mano sobre la mía, sino porque me negaba a abstenerme de su angelical imagen. Pronto, la habitación comenzó a llenarse de un resplandor amarillo. Él ya no tiritaba y respiraba tranquilamente. Le besé la frente para corroborar que no tenía fiebre y lo desperté suavemente.
—Nick —cerró los ojos con más fuerza—. Nick, ya despierta —bromeé.
— ¿Que pasó? —preguntó, y algo dentro de mi paró en seco.
— ¿No lo recuerdas? —dije tratando de hablar—. Te enfermaste y… no quise dejarte solo —era extraño, pero algunas lágrimas se habían agolpado en mis ojos, por supuesto que no les daría la libertad de salir
— ¿Qué te ocurre? —preguntó, al darse cuenta de mi estado.
—Nada… es que no pude dormir y… —los golpes de mi “enamorado” en la puerta, me interrumpieron.
— ¿Qué haces aquí, Vru? —preguntó extrañado.
—Ayer por la noche tuve fiebre y…
—No quise dejarlo solo —admití—, pero ahora que te sientes bien puedo irme… Necesito dormir un poco —exclamé bostezando.
— ¿No prefieres desayunar primero, linda? —mi estómago se volvió a retorcer, pero no a causa del hambre sería tal vez… ¿la culpa?
—Estoy demasiado cansada, comeré algo luego —
—Entonces ve y descansa, ¿te apetecería salir a cenar esta noche? —interrogó nervioso.
—Claro —sonreí levemente y salí de la habitación directo a la mía.
Moría de sueño, pero por una extraña razón no podía conciliarlo. Lo que había pasado la noche anterior no había significado nada… No había sido siquiera una confesión, ya que el deliraba de fiebre y ni siquiera lo recordaba pero, ¿Por qué demonios no podía sacarme su “te quiero” de la mente? Era algo obvio que nos unía el placer de saber que lo nuestro estaba mal, que no era correcto. La pregunta era porqué no había hablado con Nicholas esa mañana, cuando ya estaba conciente de sus actos. Claro, me olvidaba que sería actuar decentemente, algo que no se me daba bien últimamente.
No tenía respuestas sensatas para mis preguntas internas, y eso me frustraba al igual que las fugases y locas ideas que rondaban en mi mente.

Desperté cuando mi novio besó mi frente. Me mandó a bañarme y a vestirme “más linda de lo que era”, así que luego de dejar que el tibio líquido, limpie mi cuerpo y mi cabello, me dediqué a buscar que ponerme. Decidí que mi precioso vestido verde agua y mis zapatos color blanco eran perfectos para los lugares donde solía llevarme.
Me alisé el pelo y me peiné el flequillo para atrás formando un hopo.
Me maquillé natural y, luego de tomar una cartera y mi fiel Samsung, me dirigí a la planta baja, donde me esperaba Joe, vestido con un traje negro que le quedaba de las mil maravillas y los otros miembros de la familia. Le sonreí mientras pisaba el último peldaño.
—Estás hermosa —halagó y yo sonreí coquetamente.
—Tu también —me besó y me tomó de la mano para salir de la morada. Lo último que recuerdo de esa casa era la cara de tristeza de Nick, al contrario de la brillante sonrisa de sus padres.
El costoso auto resultaba cálido y acogedor comparado con el crudo clima.
El viaje fue largo y entretenido, con Joe nunca había silencios incómodos, indirectas ni frases inconclusas, entre nosotros siempre reinaba una fluida conversación sobre cualquier tema que aparentemente, era poco interesante.
El motor ronroneó y se detuvo delante de un costoso e iluminado restaurante. Bajó del auto y abrió mi puerta caballerosamente, para luego poner la alarma y tomarme de la mano para entrar. Un mozo de no mas de cuarenta años y con poco pelo, nos escoltó hasta nuestra mesa y tomó el pedido que mi acompañante había echo. Conocía tan bien mis gustos. Las comida era deliciosa al igual que el vino que había elegido, según el, una cosecha especial para un momento especial.
—Traiga la mejor champaña, por favor —pidió mientras tomaba mis manos indeciso. Estaba nervioso, sudaba un poco y tenía las manos heladas.
— ¿Que sucede? —pregunté suspicaz.
—Espera un momento, por favor —dijo, cordial mientras tomaba su copa de champagne recién descorchado—. Brindemos —sugirió—, por nosotros.
—Por nosotros —enredamos nuestros brazos para beber. Después del primer trago pude distinguir un brillante objeto dentro de la copa. Mi cara se transformó de repente y Joe soltó una risita piadosa. Tomó la copa de mi mano inmóvil y bebió lo que quedaba para luego tomar el anillo.
—Avril, hace mas de un año que estamos juntos… y desde que te conocí sólo pude imaginarme una vida entera contigo, y sé que somos jóvenes pero creo que estamos listos para dar este paso… ¿Quieres casarte conmigo?
Se me cortó la respiración y no pude hablar. “Te quiero”, rondaba nuevamente en mi cabeza al igual que todos mis momentos vividos con su hermano.
Bien sabía que nunca tendría las agallas suficientes para enfrentarlo y aclararle las cosas, no había nadie que lo mereciera más que nadie. Joseph no merecía ser engañado, ni mucho menos estar unido a una inescrupulosa como yo.
Siempre soñé que mi futuro sería alado de un hombre como Joe, sensato y humilde y que me amara. Era increíble que yo estuviera cerrando las puertas de mi propia felicidad pero sabía que casarme con él, era condenarlo.
—No puedo —el aire no me llegaba a los pulmones, ni siquiera veía, ya que mis ojos estaban rebalsados de lágrimas que comenzaban a caer. Pensé que tal vez sería lo mejor, no vería la cara de infelicidad que yo le había causado—. No sabes lo mucho que lo lamento, pero no puedo.
Ahora era él quien comenzaba a llorar y mi corazón se rompió en mil pedazos.
—Avril yo… —no tenía palabras. No era una buena persona, pero tampoco era de piedra como para continuar viendo esa escena que yo había causado. Me levanté de la silla y le besé la frente—. Perdóname —luego me alejé corriendo del lugar, dejándolo atrás. Lloraba a mares. ¿Qué otra cosa podía hacer? Había humillado y destruido al ser que más me había amado en esta vida, ¿y todo por qué? “Si no te pasara nada conmigo, no lo lastimaríamos”. La escena en la cocina llegó a mí como un flash.
De repente todas las cosas fueron tomando sentido. Mi dolor abdominal, sus palabras en mi cabeza, mi necesidad de acompañarlo y cumplir cada uno de sus caprichos y no poder dejar de pensar en él. Me senté en el mojado césped del parque, mientras la leve lluvia acompañaba mis lágrimas y las ayudaba a correr mi maquillaje.
— ¿Por qué? —dijeron detrás de mí y yo no necesité darme vuelta—. ¿Por qué has le haz echo esto? —quedó en frente de mi, mirándome desde arriba. Yo sólo negaba con la cabeza. Él me tomó de los hombros y me levantó—. Mírame a los ojos y dime porqué no aceptaste —estaba gritando, prácticamente.
Me fundí en sus pequeños ojos.
—Te amo —me miró incrédulo.
—No es posible —susurró para sí mismo.
—Desde la primera vez que me besaste no dejo de pensar en ti —me acerqué y pasé mis manos por su cuello—. Nick ya no puedo con esto sola —sollocé—. Sé que no sientes lo mismo… Sólo… —no me dejó terminar, cuando me besó como nunca antes. Dulce, feliz y complacido.
—Por ti he hecho locuras impensadas, ¿Cómo podría no amarte? —mis lágrimas se convirtieron en felicidad escapando de mi cuerpo.
—Escapemos —sugerí emocionada, mientras estábamos acostados en el pasto—. Escapemos juntos, ¡No importa a dónde! —lo miré.
—Sabes que no es correcto, ¿Cierto? —indagó.
—Al diablo con eso —entonces escuché el melodioso cantar de su risa.

♥.♥.♥

martes, 23 de febrero de 2010

"Should Said No"

Mini Shoot escrito en alguna de las aburridas clases de matemáticas, literatura o computación... no lo recuerdo con exactitud

----------------------------------------------------------------------------------



–Por favor – Rogué –No nos hagas esto–
–No puedo – dijo dándome la espalda, ocultando las lágrimas que surcaban su angelical rostro –No confío en ti – y bufó entrecortadamente, me quedé sin aire
–No pensé que todo terminaría así. Lo lamento, por favor no me dejes – volví a suplicar
–Debiste negarte – comenzó a llorar con más intensidad –Ya es tarde – tomó su abrigo, y luego de lanzarme una mirada que me destruyó por dentro, se fue de mi departamento dando un portazo.
No tenía nada que recriminarle, ella no merecía mi traición.
Me tiré bruscamente al sofá y abrazé mis rodillas mientras mis lágrimas comenzaban a caer de mis ojos
–Soy un idiota – exclamé antes de fundirme en la horrenda y triste pesadilla en la que se había convertido mi vida


sábado, 20 de febrero de 2010

Feliz Estreno...


Realmente, este blog fue creado hace mucho, pero hoy es un buen día para

comenzar con un nuevo proyecto.

En este sitio, van a encontrar:

*Historias (previamente correjidas por algun BetaReader)

*Mis fotos

*Mis aventuras

*Mis emociones

*y a todo lo que me rodea.

Sin mas rodeos, los invito a pasar por esta puerta abierta a mi mente.

Les doy la bienvenida a "My Own World", les doy la bienvenida a mi vida.




Datos personales

Mi foto
Me considero una persona soñadora y creativa. Bailar, cantar y escribir son mis pasiones y mis maneras de desconectarme de una realidad, de las cosas que no me gustan. Creo que cada una de mis historias cargan con un mensaje oculto que solo la persona que, realmente me entienda, puede llegar a desifrar.

Seguidores